Recuerdo aquel día que Juan * me dijo: “Tenés que conectarte con Donato” y sin muchas vueltas, obedecí, me reuní con Edgardo Donato** y a pesar de las dudas por ser un ámbito diferente al del común de los psicólogos, me convencí de que me ofrecería algunas herramientas para crear, coordinar, mantener un equipo de trabajo, y crecer promoviendo el crecimiento de cada miembro.
Emprender para mí, significa: poner en marcha un proyecto que tiene como objetivo ayudar a las personas, trabajando en equipo, brindando servicios en diversas áreas, con honestidad, idoneidad, humildad, percibiendo retribución por los mismos y también, realizando acciones solidarias.
Las investigaciones describen al emprendedor con términos como innovador, flexible, dinámico, capaz de asumir riesgos, creativo y orientado al crecimiento.
Edgardo Donato** está al frente de la Diplomatura en Creación de Empresas, dirigida a emprende
dores que quieran crear o mejorar su propio negocio. Diseñada especialmente para potenciar la visión y motivación del emprendedor, brindándole las herramientas útiles para Modelar el Negocio y transitar las etapas iniciales de la empresa.
El martes 9 fue la colación conjunta de 2 ediciones de esta diplo, (las número 10 y 11 realizadas durante 2010) y 1 en Mandos Medios. Fue un momento de reconocimiento que agradezco profundamente a los organizadores, profesores, auspiciantes, por todas las experiencias que brindaron.
Allí surgieron compañeros y amigos emprendedor@s con los que disfruto compartir, consultar e intercambiar todo tipo de temas y proyectos.
Uno de ellos es Juan Ardini*** que nos representó con su discurso y me parece valioso compartirles:
“Muchas veces me he preguntado si un emprendedor nace o se hace, y a lo largo de los años, reflexionando sobre el origen de nuestra existencia, llegué a la conclusión de que somos producto del más grato y placentero emprendimiento de nuestros padres.
Por lo tanto venimos de un emprendimiento y nos transformamos en emprendedores desde que nacemos.
Lo que hacemos a partir de ese momento es nuestra propia y exclusiva elección. Y la posibilidad de elegir con pasión y libertad este camino nos hace felices. Por supuesto que con eso no alcanza. Debemos cultivar ese espíritu y potenciarlo para desarrollarnos y crecer espiritual, intelectual y económicamente. Estamos para crear abundancia, no para lamentar miserias. Leer más…