Articulos con etiqueta "'Padres'".

Con derecho a disfrutar de una vida plena y digna

La Asamblea General de la ONU adoptó una resolución que declara el 2 de abril como el “Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo”

¿Qué es el autismo? ¿Cuáles son sus características?

El autismo es un trastorno del desarrollo que persiste a lo largo de toda la vida. Se manifiesta en los niños entre los 18 meses y 3 años de edad, dando lugar a diferentes grados de alteración del lenguaje y la comunicación, de las competencias sociales y de la imaginación. 

Se estima que el autismo afecta de dos a diez personas por cada 10.000 habitantes, siendo que por cada cuatro autistas del sexo masculino, hay una del sexo femenino.

Las personas con autismo pueden tener características y síntoma diferentes, es por ello que los profesionales de la salud consideran que el autismo es un trastorno de “espectro”. El síndrome de Asperger es una versión más leve del trastorno.

Una intervención temprana puede mejorar el funcionamiento a largo plazo y ayudar a los familiares. Es por ello que los profesionales que trabajan con bebés y niños pequeños están en una posición clave para reconocer las características del trastorno y aconsejar a la familia un asesoramiento especializado. Asimismo, siempre hay que escuchar a los padres, ellos suelen sospechar que algo va mal incluso cuando no son capaces de precisar qué es.

Los niños con Autismo a menudo manifiestan una característica necesidad por la rutina y la estructura. Su resistencia al cambio puede entorpecer el tratamiento, por eso las conductas inapropiadas deben ser reducidas a la vez que hay que introducir comportamientos más apropiados. Mays y Gillon, 1993, sugieren que la intervención temprana puede mejorar las habilidades comunicativas y reducir los comportamientos descontrolados.

¿Qué nos pediría un autista?

  • Ayúdame a comprender. Organiza mi mundo y facilítame que anticipe lo que va a suceder. Dame orden, estructura y no caos.

  • No te angusties conmigo, porque me angustio. Respeta mi ritmo. Siempre podrás relacionarte conmigo si comprendes mis necesidades y mi modo especial de entender la realidad. No te deprimas, lo normal es que avance y me desarrolle cada vez más.

  • No me hables demasiado, ni muy deprisa. Las palabras son “aire” que no pesa para ti pero puede ser una carga muy pesada para mí. Muchas veces no son la mejor manera de relacionarte conmigo.

  • Como otros niños, como otros adultos, necesito compartir el placer y me gusta hacer las cosas bien aunque no siempre lo consiga. Hazme saber de algún modo cuando he hecho las cosas bien y ayúdame a hacerlas sin fallos. Cuando tengo demasiados fallos me sucede lo mismo que a tí: me irrito y termino por negarme a hacer las cosas.

  • Necesito más orden del que tú necesitas, más predictibilidad en el medio que la que tú requieres. Tenemos que negociar mis rituales para convivir.

  • Me resulta difícil comprender el sentido de muchas de las cosas que me piden que haga. Ayúdame a entenderlo. Trata de pedirme cosas que puedan tener un sentido concreto y descifrable para mí. No permitas que me aburra o permanezca inactivo.

  • No me invadas excesivamente. A veces las personas son demasiado imprevisibles, demasiado ruidosas, demasiado estimulantes. Respeta las distancias que necesito pero sin dejarme solo.

  • Lo que hago no es contra ti. Cuando tengo una rabieta o me golpeo, si destruyo algo o me muevo en exceso, cuando me es difícil atender o hacer lo que me pides, no estoy tratando de hacerte daño. ¡Ya que tengo un problema de intenciones, no me atribuyas malas intenciones!

  • Mi desarrollo no es absurdo, aunque no sea fácil de entender. Tiene su propia lógica y muchas de las conductas que llamas “alteradas” son formas de enfrentar el mundo desde mi especial forma de ser y percibir. Haz un esfuerzo por comprenderme.

  • Las otras personas son demasiado complicadas. Mi mundo no es complejo y cerrado sino simple. Aunque te parezca extraño lo que te digo, mi mundo es tan abierto, tan sin tapujos ni mentiras, tan ingenuamente expuesto a los demás que resulta difícil penetrar en él. No vivo en una “fortaleza vacía” sino en una llanura tan abierta que puede parecer inaccesible. Tengo mucha menos complicación que las personas que consideras normales.

  • No me pidas siempre las mismas cosas ni me exijas las mismas rutinas. No tienes que hacerte tú autista para ayudarme. ¡El autista soy yo, no tú!

  • No sólo soy autista. También soy un niño, un adolescente o un adulto. Comparto muchas cosas de los niños, adolescentes o adultos a los que llamas “normales”. Me gusta jugar y divertirme, quiero a mis padres y a las personas cercanas, me siento satisfecho cuando hago las cosas bien. Es más lo que compartimos que lo que nos separa.

  • Merece la pena vivir conmigo. Puedo darte tantas satisfacciones como otras personas aunque no sean las mismas. Puede llegar un momento en tu vida en que yo, que soy autista, sea tu mayor y mejor compañía.

  • No me agredas químicamente. Si te han dicho que tengo que tomar una medicación procura que sea revisada periódicamente por el especialista.

  • Ni mis padres ni yo tenemos la culpa de lo que me pasa. Tampoco la tienen los profesionales que me ayudan. No sirve de nada que culpes a unos o a otros. A veces mis reacciones y conductas pueden ser difíciles de comprender o afrontar pero no es por culpa de nadie. La idea de “culpa” no produce más que sufrimiento en relación con mi problema.

  • No me pidas constantemente cosas por encima de lo que soy capaz de hacer. Pero pídeme lo que puedo hacer. Dame ayuda para ser más autónomo, para comprender mejor pero no me des ayuda de más.

  • No tienes que cambiar completamente tu vida por el hecho de vivir con una persona autista. A mí no me sirve de nada que tú estés mal, que te encierres y te deprimas. Necesito estabilidad y bienestar emocional a mi alrededor para estar mejor. Piensa que tu pareja tampoco tiene culpa de lo que me pasa.

  • Ayúdame con naturalidad sin convertirlo en una obsesión. Para poder ayudarme tienes que tener tus momentos en que reposas o te dedicas a tus propias actividades. Acércate a mí, no te vayas pero no te sientas como sometido a un peso insoportable. En mi vida he tenido momentos malos pero puedo estar cada vez mejor.

  • Acéptame como soy. No condiciones tu aceptación a que deje de ser autista. Sé optimista sin hacerte “novelas”. Mi situación normalmente mejora aunque por ahora no tenga cura.

  • Aunque me sea difícil comunicarme o no comprenda las sutilezas sociales, tengo incluso algunas ventajas en comparación con los que decís “normales”. Me cuesta comunicarme pero no suelo engañar. No comprendo las sutilezas sociales pero tampoco participo de las dobles intenciones o los sentimientos peligrosos tan frecuentes en la vida social. Mi vida puede ser satisfactoria si es simple, ordenada y tranquila. Si no se me pide constantemente y sólo aquello que más me cuesta.

Ser autista es un modo de ser aunque no sea el normal. Mi vida como autista puede ser tan feliz y satisfactoria como la tuya “normal”. En esas vidas, podemos llegar a encontrarnos y compartir muchas experiencias.

Por: Ángel Riviére
Madrid, 1996.

Más Info:

http://videotecautista.blogspot.com.ar/2008/01/qu-nos-pedira-un-autista-arivire.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Autismo

Por Valentina Candini  del equipo: Múltiples Miradas – valentinacandini@gmail.com

¡GRACIAS VALENTINA!

Quiero agradecerles los mails y mensajes que envían día a día :)

Visitá nuestro facebook: Múltiples Miradas – Lic. Evangelina Aronne

Gracias a los nuevos amigos… ¡Bienvenidos!
Teléfono de Múltiples Miradas: 0351 – 4211275 – Córdoba – Argentina
Para enviar artículos o para realizar consultas de asesoramiento o psicoterapia: multiplesmiradas@gmail.com
Atendemos Obras Sociales:
Apross – Amur – Omint CS – Horizonte Salud – Sancor – Caja de Abogados – Jerarquicos Salud – Ospia – Assimra – Ampara Salud – Luis Pasteur – Smata -Osadef – Federada – Dasuten – Banco de Córdoba – Consalud – Sadaic – Osfa. Red Argentina de Salud
Twitter: @evanaronne
 ¡Hasta la próxima!

Cómo hablar a los niños de un familiar enfermo

Meses atrás les acercamos algunas pautas para las personas que tienen a su cargo algún familiar enfermo, pueden releer aquí:  Cuidadores a cuidarse :)

En esta oportunidad, Valentina Candini, de Múltiples Miradas,  pensando en los  sentimientos de los niños frente a un familiar enfermo,  nos da a conocer las reacciones  más frecuentes,  y algunas pautas para contenerlos  y acompañarlos en la expresión de sus emociones. 

Cuando una persona se enferma, todo el sistema familiar atraviesa cambios y se enfrenta con nuevos desafíos. Toda la familia ingresa en un proceso de transformación. Los niños, no están exentos de ello, por lo que  necesitan explicaciones claras sobre lo que está ocurriendo.

Al brindar cuidados a un familiar enfermo, por lo general los niños reciben menos atención, las rutinas habituales se modifican, la organización familiar se altera y muchas veces se les pide que colaboren con los cuidados del enfermo y las tareas del hogar.

A su vez, con frecuencia los papás abocados a las tareas de cuidado de su ser querido, olvidan considerar lo ansiosos y confundidos que pueden sentirse sus hijos ante esta nueva situación.

 Los niños son sumamente sensibles, sus sentimientos de simpatía y de tristeza son tan profundos como los del adulto. Al mismo tiempo, son maravillosos en cuanto a la aceptación y la virtud de no juzgar. Por más difícil que resulte tener que explicar a los niños que su pariente está enfermo, vale la pena hacerlo.

Leer más…

Miradas a la manera de enseñar …

Quienes reciban por mail y quieran visualizar mejor pueden ir a la página www.evangelinaaronne.com.ar

HEMISFERIOS CEREBRALES Y EDUCACIÓN

El ser humano dispone de dos hemisferios cerebrales diferentes y complementarios para procesar información. León Carrión (1995) sintetiza las diferencias entre ambos hemisferios: el hemisferio izquierdo está especializado en las actividades verbales, es analítico (reconoce las partes que constituyen un conjunto), lineal y secuencial (pasa de un punto al siguiente de modo gradual), lógico, racional y analítico.

El hemisferio derecho es sintético (combina las partes para crear el todo), visual, espacial, activo, prelógico y procesa la simultáneamente la información.
Cada hemisferio posee sus modalidades de pensamiento por lo que manifiestan distintas estrategias de aprendizaje. La educación al relacionar las conductas inteligentes con las facultades del hemisferio izquierdo, ha descuidado la estimulación y el desarrollo del hemisferio derecho. Es frecuente que los sistemas de enseñanza se basen en una saturación de aprendizajes verbales y memorísticos, mientras que los de tipo visoespacial, manipulativo y vivencial están descuidados. Al presentar una misma información de diversas maneras cada alumno puede aprender del modo que le resulte más eficiente, al mismo tiempo se le expone a diversas formas de aprendizaje y podrá desarrollar una variedad de técnicas de pensamiento. Leer más…

El rol de la familia y de la escuela en la educación


Quienes reciban por mail y quieran visualizar mejor pueden ir a la página www.evangelinaaronne.com.ar

Visitá nuestro facebook: Múltiples Miradas – Lic. Evangelina Aronne

 

Comenzó MARZO,  comenzaron las clases :)

Les anticipo esta nota que se publicará en el próximo número de la Revista Enfoque A, de Arroyito – Córdoba.*

La dinámica educativa es una actividad permanente que integra a los hijos, a los maestros, a los padres y a la comunidad en su conjunto.

Las familias actuales tienen características muy diversas: tradicionales, monoparentales o  ensambladas con hijos de una pareja anterior, por lo cual, hay que establecer acuerdos entre los adultos que conviven y los padres biológicos, y lograr una buena relación que facilite el aprovechamiento de los recursos que las madres y los padres puedan aportar. Leer más…