Articulos con etiqueta "'Adultos Mayores'".

Cuidarse para cuidar

Es necesario recuperar, más allá de toda circunstancia,
 el valor del tiempo que estamos con nuestros seres queridos.
En las buenas y en las malas, es fundamental dedicarnos con atención, interesarnos por su salud, sus preocupaciones, sus pasiones.
Demostrarles que no nos da igual verlos, que hablarles o chatear.
Aquí, mi colega Beatriz, relata sus recuerdos por situaciones que le tocó atravesar y nos anima a transformar el  dolor en AMOR.
“APRENDER A CUIDARNOS CUANDO TENEMOS QUE CUIDAR”
Estaba pensando con cuanto amor cuidé a mis seres queridos en las ocasiones que me tocó, y quería compartir, socializar, y expresar por este medio algunas reflexiones.
No es tarea fácil asumir el cuidado de una persona querida que se encuentra padeciendo una enfermedad o en estado de vulnerabilidad, y con pronóstico de difícil recuperación.
Muchas veces nos enfrentamos con una realidad, que nos puede colocar en un estado de impotencia, pero que al mismo tiempo sentimos que lo tenemos que hacer.
Si lo tomamos como un “privilegio” será mejor que hacerlo como una obligación moral o ética, o con escasos deseos de afrontarlo, o con una actitud negativa que sólo nos inspira sentimientos de “rabia”, “indefensión” y “dolor”, porque cuando alguien que fue fuerte y sano, se debilita, no podemos aceptar su quiebre, nos produce “bronca” con la situación, que generalmente se deposita en la persona a nuestro cuidado. Leer más…

Cuidadores a cuidarse :)

Una colega de Múltiples Miradas, Valentina Candini,  colabora con la  Asociación de Lucha contra el Mal de Alzheimer –  A.L.M.A.,  nos da a conocer algunas pautas útiles para los familiares y cuidadores de quien padece la enfermedad.

EL APOYO AL PACIENTE Y A LA FAMILIA

Cuando se recibe el diagnóstico de Alzheimer, en la familia se crea una situación difícil,  pueden presentarse reacciones de ansiedad, temor, desesperación, perplejidad, indiferencia, entre otros. La velocidad a la que cada miembro de la familia entiende y acepta la situación puede ser muy variable, pero está claro que a medida que la enfermedad avanza las reacciones se modifican.

Es aconsejable ponerse en contacto con la asociación de familiares más próxima u otras entidades que puedan asesorar sobre aquellas cuestiones que vayan aconteciendo a lo largo de la enfermedad.

Tener un buen conocimiento de la enfermedad, de su evolución y la fase en que se encuentra el paciente, la comprensión y la aceptación de la situación, son fundamentales para poder realizar una buena intervención.

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Acompañando a bien morir

Gabriela Sito, es una colega de Río Negro, que gracias a la red sistémica que integramos junto a otros psicólogos de Argentina y otros países,  tengo el placer de conocer virtualmente. Deseo que puedan descubrirla a través de sus escritos y  enriquecer sus almas.  Es una delicia, que generosamente pone a nuestra disposición en este medio.   ¡Gracias Gabi!

Vivimos tiempos de inmediatez, individualismo, materialismo, de culto a la estética y a la juventud eterna. Hay poco lugar y poco tiempo para acompañar… mucho menos para acompañar a morir… mucho más difícil, pero no imposible, es acompañar a bien morir…

“Vivimos a mil”…¿tenemos tiempo para los  encuentros “verdaderos”?: con la vida, con  nosotros mismos, con los otros, con la muerte…

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Si nos enfermamos “terminalmente” o si enferma un familiar, podríamos pedir el “no encarnizamiento terapéutico”  y ser acompañadas y acompañados en una “muerte digna, entendiendo como tal aquella sin dolor, con lucidez para esta experiencia reflexiva y con capacidad para recibir y transmitir afectos”. (1)

He visto familias transitar con recursos que no imaginaban tener, ese momento tan trascendente en sus vidas: la  enfermedad y muerte de un ser querido. Leer más…

“Elsa y Fred” por el optimismo y la espiritualidad

La espectativa de vida se ha prolongado, y la medicina es capaz de rejuvenecer un rostro y modelar un cuerpo,  pero aún no llega a enternecer al  alma.

Más importante que la cantidad de años es “como se viven” y  además de lo físico, es esencial el bienestar psicológico, social y espiritual.

Las personas mayores de hoy tienen gran energía, sueños, buen nivel intelectual, interés por aprender.

Desde las instituciones y la comunidad, se deben generar más espacios donde puedan insertarse, crear, recrearse y aportar a la sociedad. Promover actividades acordes a su edad, confiar en su proyecto, creer  que nunca es tarde para emprender. Ser una sociedad más inclusiva, más integradora.

Marcos Carnevale, en esta película, nos emociona  y nos enseña a disfrutar, dejar atrás los prejuicios y animarse a más.

Otra vez ¡Gracias Marcos!

Palabras del creador de esta maravillosa obra:

“Nunca es tarde para vivir, nunca es tarde para soñar. Eso sí: hay que darse cuenta de que estamos vivos y de que las ideas y los sueños no envejecen con los años. La vejez es un mero hecho biológico que queda registrado en el cuerpo, no en el alma. Lo dijo Picasso y tuvo mucha razón: “Lleva tiempo llegar a ser joven.”

“Tenía más o menos catorce años cuando vi por primera vez La Dolce Vita. La vi en el cine de mi pequeño pueblo de la provincia de Córdoba, Inriville (Inri, como la inscripción de la cruz; Ville, como villa en francés). Yo, como el Totó de Cinema Paradiso, vivía en la cabina de proyección soñando que algún día iba a rodar una película, o al menos, una escena como la de la Anita y Marcello en la Fontana de Trevi”, reflexional el cineasta de Elsa y Fred.

Pasaron veintiocho años desde entonces y pude comprobar aquello de que si uno desea con suficiente fuerza que un sueño se cumpla, en algún momento se hace realidad. Y mi sueño se cumplió: estuve en la Fontana de Trevi con mi Anita y con mi Marcello rodando mi Dolce Vita”.  Marcos Carnevale

Si lo que quieres es vivir cien años
no pruebes los licores del placer.
Deja pasar la tentación
dile a esa chica que no llame más
y si protesta el corazón
en la farmacia puedes preguntar:

¿Tiene pastillas para no soñar? Sabina