Terapia Sistémica

Familias cordobesas, características

Nota publicada en  Diario Dia a Dia,  Córdoba, domingo 18 de julio de 2010
por Verónica Suppo http://www.diaadia.com.ar/?q=content/familias-con-mama-y-papa-solo-el-40-0

Familias con mamá y papá, sólo el 40%
Crecen las familias ensambladas, los solteros con hijos y los solos; aunque los datos son de encuestas porque el censo 2008 no está listo.
 
Hablar de una familia tradicional a la cordobesa, de papá y mamá, dejó por estos días de ser un modelo mayoritario en esta sociedad. Al contrario, están cada vez más en alza las  uniones de “los tuyos, los míos y los nuestros”, y las monoparentales: una madre y su sucesor, por ejemplo; y más blanqueadas las del mismo sexo.
Todavía no están cruzadas todas las variables del censo que se realizó en 2008, por lo que no se puede saber con certeza la cantidad de hogares que constituyen distintos tipos de familias. Pero sí se puede avanzar con los datos de encuestas realizadas por la consultora Delfos y el testimonio de especialistas cordobeses que estudian la familia.familias cba
De acuerdo con un sondeo de Delfos, de 1.200 casos, de 10 familias sólo cuatro son consideradas tradicionales o nucleares: o sea con papá, mamá e hijos (37 por ciento). Después le siguen las ensambladas (23%) constituidas por personas que han tenido uniones e hijos con otras parejas. Es la típica relación de “los tuyos, los míos y los nuestros”. A la par (con otro 23 por ciento) están los solteros, que son conocidos como los hogares unipersonales, una tendencia cada vez más marcada en la sociedad.
En un 12 por ciento están las familias de los solteros con hijos. Aquí se podría sumar un caso particular de esta situación: los viudos (que suman un 6 por ciento).
Los núcleos tradicionales fueron disminuyendo, al ritmo que subieron las uniones ensambladas. Además, mientras más se desciende en la pirámide social  más suben las uniones de reincidentes y menos se sostienen los matrimonios tradicionales. Leer más…

Terapia de Pareja al alcance de todos

¿De qué se trata, quienes acuden, para qué, cuánto tiempo dura?… Pongo a tu alcance la  riquísima charla  con Juan Manuel Caudales de Radio Colonia AM 550, la nota será emitida el miércoles 5 de mayo  9 a 11am en el programa DESESTRESADOS con la conducción de Claudio Orellano y Rina Moran. Después les adjunto el audio.

¡ D I S F R U T E N !

¿Qué factores son los que influyen en la relación de una pareja para decidir iniciar una terapia?

La insatisfacción generalizada, la falta de equidad en la distribución de tareas. La familia de origen y su influencia. Los hijos propios y del cónyuge con una pareja anterior: las familias ensambladas.

Los médicos pediatras y los docentes son derivadores ya que detectan situaciones alteradas, síntomas, o problemas de conducta o aprendizaje, y generalmente, la solución es mejorar la relación entre los padres.

Las abuelas que cuidan a los hijos, a veces toman demasiada participación en la crianza, y cuesta ponerles límites cuando se las necesita. Y están las que no quieren ser niñeras porque tienen una vida activa y compromisos personales, entonces hay una red de apoyo débil y la pareja esta sobrecargada de actividades.

¿Que porcentaje de solución existe en una terapia de pareja?

Hay mejoría en la comunicación y se reeligen en otra etapa de la vida con otros propósitos. Repactando derechos y responsabilidades,  y roles más definidos. Un alto porcentaje. aprox. un 80 %.

Generalmente, llegan intentando cambiar al otro, de forzarlo a que haga o deje de hacer algo que molesta,  y de entrada se aclara que cada uno tiene que estar dispuesto a hacer más y decir menos, a escuchar lo que demanda el compañero y no estar pensando que contestarle mientras habla.

La comunicación es la mayor falencia en las parejas,  hablan más de “vos” que en primera persona. Y eso hace que el que escucha se cierre. Se ponga a al defensiva.  Si en lugar de decir, vos me haces esto, tu mamá se mete, etc.

Decimos a mi me molesta tal cosa, o me gustaría que vengas más temprano, que salgamos juntos a hacer las compras, es más integrativo, se da pertenencia a la familia, a las decisiones familiares.

¿Quién de los dos decide realizar la terapia el hombre o la mujer?

En la mayoría de los casos es el hombre el que averigua, solicita la entrevista,  abona la consulta,  pero es la mujer la que más se compromete al cambio, más dispuesta a escuchar al profesional y tomar acciones para reconstruir la relación.¡¡parejas felices!!

El hombre, al principio, está presente pero más a la defensiva, (es que no es un tema común para ellos) hablar de emociones, desnudar sentimientos, reconocer errores, pero si se crea un ambiente de confianza, se puede abrir y enriquecerse en lo personal más allá del objetivo en pareja.

Muchos empiezan a leer sobre temas de autoconocimiento y a dedicarle un espacio a las emociones y al espíritu además del físico, lo intelectual y económico.

¿Cuáles son los problemas más frecuentes que presentan estas parejas cuando acuden a su consulta?

Las dificultades  surgen porque para formar una nueva familia, diferente de la que traen cada uno,  hay que acordar los valores con los que convivirán, si serán materiales, espirituales, que educación seguir, que programas de tv mirar, que religión practicar, que ideología política adherir, si se practicarán deportes, que uso del tiempo libre harán, etc.  y hay  que dialogar mucho, antes de tratar de imponer la propia idea y lograr acuerdos, en los que siempre hay que ceder algo.

Cuando se ocultan cosas, mensajes, dinero, y se ve al compañero como rival, cuando se compite más que comparte. Cuando hay más temor que amor. Cuando hay falta de apoyo familiar y social, cuando van atravesando distintas etapas de la vida y las circunstancias hacen que las decisiones favorezcan más a un miembro que a otro, como una mudanza, cambio de trabajo, fallecimiento de algún ser querido, nacimiento de los hijos, etapa escolar, nido vacío, etc.

¿Cuando hay que acudir a una terapia de pareja?

Cuando hay sufrimiento,  desencuentros, malestar, problemas sexuales, cuando los roles están muy simétricos, y  se siente la carga. Cuando hay necesidad de afecto que se compensa con regalos. Cuando nace un hijo y se deben reorganizar roles. Generalmente no se acuerdan roles, se dan por sentado los femeninos y masculinos y actualmente, no es tanto por género la división de tareas sino por gustos, ganas, disponibilidad de tiempo.

¿Las mujeres suelen ser más colaboradoras y los hombres más reticentes?

Si, es un tema que genera picazón hablar de emociones a los hombres y son reticentes a las criticas, pero cuando se dan cuenta de que se pueden comunicar mejor, que no todo es como ellos dicen o como se hacía en su casa, se abren y logran con entusiasmo hacer tareas o rituales que se les prescribe. Como sociedad, estamos adaptándonos y aprendiendo a que los hombres también lloran, ríen, se cansan, cambian pañales, etc.

¿Cuántas sesiones suelen ser necesarias?

Depende de cada caso, atiendo parejas que están de novios hasta de 85 años. Quienes ya  han transitado etapas juntos y atravesaron dificultades tienen más recursos y se pueden trabajar temas puntuales. Quienes pasaron por etapas esquivando problemas, por allí vienen con una crisis más profunda y se los deriva a sesiones individuales, para trabajar en equipo. Pero en general se van planteando objetivos concretos y se los alienta a trabajar en su cotidianeidad. Aprox. 12 sesiones y se hace un seguimiento.

¿Ha aumentado el número de parejas que solicita estos servicios?

Si, las personas piden más ayuda en general,  y más aún a los profesionales. Recordá que el año pasado un programa de mucha audiencia “Tratame bien”, ganadora del Martin Fierro de oro, abordaba la terapia de parejas que contribuyó a que se popularice, que cualquiera pueda ir al psicólogo sin que sea un secreto  o una vergüenza.

Acudir a terapia, no es denigrante, sino  dignificante, reconocer que no podemos con algo es humano, el primer paso para encontrar la solución.

“No esperar a tocar fondo, se puede reconstruir la relación, para repactar juntos o separados,   y no terminar de destruirla”

Psicología: Terapia de Pareja

” El matrimonio es un viaje con rumbo desconocido, en el que los integrantes parten no sólo con aquéllo que cada uno ignora del otro, sino también con lo que desconocen de sí mismos” Michael Ventura


Desde el Enfoque Sistémico, la Psicoterapia de Pareja tiene como objetivo trabajar en pro de la reconstrucción de la relación de pareja o, si esto no sucede, se enfoca a la preparación para un proceso de ruptura o separación que se acepte por ambas partes y que no sea destructivo, se caracteriza también por el hecho de que los dos miembros de la pareja participan conjuntamente en las sesiones.

En una primera sesión o entrevista, que suele durar una hora y media, se recogen datos e información acerca de la configuración familiar, miembros, ocupaciones, datos de la historia vital de cada uno y de la pareja, y se los escucha acerca del problema que atraviesan.
Aquí se planifica el trabajo, estableciendo un sistema terapéutico: pareja – terapeuta.
La duración de la terapia de pareja suele ser alrededor de diez sesiones, aunque existen casos en que se recomienda un período de sesiones de terapia individual previas a las sesiones de pareja, o intercaladas de forma alterna con las mismas.
La función o tarea del terapeuta, en la mayoría de los casos, consiste en enseñar a la pareja habilidades concretas de comunicación, con el fin de modificar patrones de relación familiares disfuncionales. Intenta introducir un cambio en la estructura y funcionamiento conyugal, que se supone aumentará la capacidad del sistema conyugal para manejar la nueva situación.

Para ello el terapeuta dispone de una serie de recursos técnicos: “la reformulación del problema, Intervención paradójica, Prescripción de tareas, Uso de analogías, Cuestionamiento circular, etc.”

“Es probable que el lector esté familiarizado con una cierta imagen del terapeuta: amable, benévolo y relativamente silencioso, interesado en el pasado y en descubrir el significado en un proceso reflexivo, pausado. Quiero prepararlo para un tipo muy diferente de terapia, con una unión y una lucha muy activa por el cambio.” Minuchin. Nichols: ” La recuperación de la familia” – Paidós, 1994

La familia: concepto, tipos, crisis, terapia

Minuchin y Fishman (1985) describen a la familia como el grupo natural que elabora pautas de interacción en el tiempo y que tiende a la conservación y la evolución. Es el grupo celular de la sociedad, una institución que ha existido a lo largo de la historia, ha compartido siempre las mismas funciones entre ellas la crianza de los hijos, la supervivencia y la común unión de los miembros de ésta. No es una entidad estática sino que está en un cambio continuo igual que sus contextos sociales.

La familia es el marco que contiene a los miembros que crecen en ella. Se la concibe como un sistema abierto, como una totalidad. Cada uno de los miembros está íntimamente relacionado y, por lo tanto, la conducta de cada uno influirá en los demás.

La familia se subdivide en sub-sistemas. Estos, a su vez, se agrupan de acuerdo a la relación que mantienen entre sí.

Las relaciones que se establecen en la familia son:

  • Simétricas: aquellas en las que se actúa de manera igualitaria. Por ejemplo, el sub-sistema de los hermanos o el subsistema marido-mujer.
  • Complementarias: aquellas en las que hay asimetría en la relación. Por ejemplo, las relaciones madre-hijo.

Los conflictos y los cambios forman parte de la vida familiar. Cada familia se transforma con el correr del tiempo y debe adaptarse y reestructurarse para seguir desarrollándose.

Pero siempre existe cierta fuerza llamada “homeostasis” que dificulta el cambio. La homeostasis es la tendencia de la familia a permanecer igual, a no cambiar. A su vez, también existe la “morfostasis” que es la que posibilita el cambio, es decir, permite que la familia se adapte a nuevas situaciones.

La familia puede identificar a uno de sus miembros como “el que causa el conflicto”, al que se suele señalar como “el portador del síntoma”. Este suele ser el más vulnerable. En la terapia familiar se lo denominará paciente identificado o chivo emisario.

Tipos de familia

Existen 4 grupos familiares distintos. Una misma familia puede poseer características de más de un tipo (familias mixtas).

  • Familias aglutinadas: Éstas familias tienen dificultad de discriminación e individuación, debido a que suelen formarse en un conjunto de individuos poco diferenciados. El rol materno es exagerado y privilegian las normas maternas, mientras que el paterno está debilitado. Se privilegian los lazos afectivos, que ahogan a los miembros de la familia. Tienen una ideología de la vida tipo clan, viven lo nuevo como extraño porque para estas familias lo nuevo crea violencia. En este tipo de sistemas existe poca sensibilidad social.
  • Familias uniformadas: Tienen una tendencia a la individuación y rige un absolutismo del rol paterno a través de un sometimiento a una identidad personal que suele uniformar al resto. La interacción que prevalece es rígida, estereotipada e insatisfactoria, porque es impuesta. Se observa cierta incomunicación con los hijos adolescentes. La ideología que prevalece es la de “exigirse para diferenciarse”.
  • Familias aisladas: Predominan las individualidades (como entes aislados, distantes y rígidos). Hay cierto estancamiento en la identidad grupal y un consecuente deterioro de la identidad grupal. Cada uno hace su vida. Las normas y los valores pierden importancia. Los mensajes no tiene un contenido afectivo. La ideología que prevalece es: “Hacé tu vida, no te metas en lo ajeno”.
  • Familias integradas: Son familias estables, con flexibilidad en los roles. Son capaces de contener y afrontar los problemas que surgen sin expulsarlos o reprimirlos (como lo hacen las familias uniformadas), sin negarlos (como lo hacen las familias aglutinadas), sin inhibirlos (familias aisladas). Los roles no son fijos, puede haber un cambio si es necesario. La capacidad reflexiva y la carga emocional regulada por el grupo permiten un diálogo transformador. Da gran importancia al papel de cada miembro en el funcionamiento del grupo como un todo. Está dispuesta a transformar lo establecido.

Tipos de conflictos

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Terapia Sistémica: ¿Qué es la Psicoterapia con Orientación Sistémica?

Es un proceso de comunicación entre un psicoterapeuta (es decir, una persona entrenada para evaluar y generar cambios) y una persona que acude a consultarlo, que se da con el propósito de una mejora en la calidad de vida en este último, a través de un cambio en su conducta, actitudes, pensamientos o afectos.

Dentro de la psicoterapia existe una gran diversidad de corrientes, enfoques y conceptos teóricos aplicados al ámbito psicoterapéutico, que dan origen a otras tantas maneras de establecer este contexto de comunicación. Sin embargo, dos características que unifican a la psicoterapia son:

  1. El contacto directo y personal entre el psicoterapeuta y quien le consulta, principalmente a través del diálogo.
  2. La calidad de «relación terapéutica» del contexto de comunicación, esto es, una relación de ayuda destinada a generar un cambio en quien consulta.

Debido a la naturaleza de las comunicaciones que se establecen dentro de esta relación, hay temas significativos de privacidad o confidencialidad de la información intercambiada, que remite a consideraciones éticas para el ejercicio de la psicoterapia (código deontológico). Por esto, la habilitación de quienes pueden ejercer la psicoterapia requiere de una formación universitaria y de un proceso de entrenamiento guiado por terapeutas que cuentan con mayor tiempo de experiencia o estudios dentro del campo respectivo.

El enfoque o la Terapia Sistémica es un modelo de psicoterapia que se aplica en trastornos y enfermedades psíquicas concebidas como expresión de las alteraciones en las interacciones, estilos relacionales y patrones comunicacionales de la familia vista como un todo.

Para su desarrollo utiliza conceptos y aplicaciones de la Teoría General de los Sistemas, la Cibernética, la pragmática de la Comunicación Humana y los Modelos Construccionistas.

El centro de su accionar se basa en la interacción bidireccional de las relaciones humanas, con fenómenos de retroalimentación constantes que influyen en la conducta de los individuos, siendo el más afectado el llamado miembro sintomático que expresa la patología y al cual muchas veces se estigmatiza o rotula como por ej: de inútil, burro, enfermo, vago, caprichoso, mala conducta, etc.

A diferencia de otras orientaciones terapéuticas, (psicoanálisis, otras) aquí entre sesión y sesión; hay un tiempo de dos, tres a seis semanas. El número total de sesiones depende de los avances obtenidos en el proceso psicoterapéutico, por lo general se dan en promedio entre 10-14 sesiones.

En su origen, esta terapia se desarrolló para las familias en cuyo seno había alguien que sufría una enfermedad psíquica grave. Poco a poco se ha ido abriendo a otras situaciones disfuncionales.

Por la especial atención a las interacciones, este enfoque es adecuado para asesorar a individuos, parejas, grupos y organizaciones.

(Fuente: http://es.wikipedia.org)

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