Nota publicada en revista Desde Aquí N°43, Noviembre de 2001
Casi todos los jóvenes que están por elegir una profesión dicen: “Tengo miedo de morirme de hambre” o “Tengo miedo de no tener trabajo en el futuro”. Pero, ¿acaso se puede resolver el problema de la alta tasa de desocupación eligiendo tal o cual carrera?
En este sentido, coincido con la Lic. Lidia Ferrari (“Como elegir una carrera”, Ed. Planeta, 1999) cuando afirma que esos miedos denotan una posición totalmente pasiva frente a la realidad. La conclusión sería “No hay futuro”, y así hipotecamos nuestra vida. Queda la idea de que en otros tiempos sí había futuro, pero en éste no. Como si el futuro pudiera estar asegurado y no fuera algo a construir por nosotros
¿Por qué suponer que la situación actual es eterna?
O que hoy es peor que ayer y que mañana. Esto nos lleva a la impotencia o a aceptar condiciones de trabajo precarias. Si bien es cierto que es necesario conocer las condiciones de trabajo actuales también tenemos que tener en cuenta que dentro de seis años puede ser diferente y que cada uno de nosotros puede modificar su situación y contribuir para que las cosas cambien.“Si se trata de un problema generado en un sistema político- económico, la situación cambiará en la medida que se haga algo desde los planes político – económicos. Por otro lado, un problema político –económico no se sortea con la elección de una profesión.”

Comentarios(0)




