BRINDO por habernos conocido, por todos los momentos compartidos, los proyectos que emprendimos, por los anhelos en común, por cada sueño, por nuestra salud, nuestras familias, nuestros amigos, nuestros trabajos.
Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales. Todo era alegría en el jardín; y todos ellos estaban muy satisfechos y felices.
Excepto por un solo árbol, profundamente triste. El pobre tenía un problema: no daba frutos. “No sé quién soy,” se lamentaba.
- Lo que te falta es concentración,- le decía el manzano,- si realmente lo intentas, podrás tener deliciosas manzanas. ¿Ves que fácil es?
- No lo escuches,- exigía el rosal.- Es más sencillo tener rosas y ¿Ves que bellas son?
Y desesperado, el árbol intentaba todo lo que le sugerían. Pero como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: -No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Es tu enfoque lo que te hace sufrir.
“No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo. Conócete a ti mismo como eres. Leer más…
• persistente sensación de malestar
• insatisfacción - miedo
• fatiga o tristeza crónicas
• pautas de alimentación inadecuadas
• insatisfacción sexual
• dificultad prolongada de conciliar el sueño
• necesidad de estimulantes o tranquilizantes
• sentimientos de soledad
• dificultades escolares
• conflictos de pareja
• ... cualquier otra experiencia de sufrimiento personal.