Si logramos ponernos en el lugar de los adolescentes, acordarnos de cómo éramos a esa edad, podremos estar más cerca de ellos, y ayudarlos a elevarse a un nivel superior. Beatriz cuenta algunas reflexiones que surgen de diálogos con los adolescentes más cercanos a ella.
Escucha y comprensión para adolescentes que quieren crecer…
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Este fin de semana compartiendo charlas con adolescentes pensaba cuán necesario es mostrarles nuestro amor incondicional para su crecimiento. Usando palabras de afecto y comprensión, y gestos de cariño… pero sobre todo, paciencia para esperar sus procesos de cambio.
Algunos están dando sus primeros pasos dentro del mundo laboral. Es un mundo que se les presenta con cierto grado de hostilidad, ya que hasta el momento de ingresar en él, estaban contenidos dentro de un sistema de códigos y creencias conocidas y ciertamente amigables en el interior de la familia, de la escuela secundaria y de otras instituciones frecuentadas por ellos.
Plantearon el tema de la voluntad y la responsabilidad y tratamos de buscar consensos sobre lo que ellos entienden y lo que esos conceptos verdaderamente definen: la voluntad es el motor de NUESTRA VIDA COTIDIANA, les decía; y ellos preguntaban “es una fuerza que todos debemos poner en marcha, para ir alcanzando nuestros objetivos, es como el combustible para cargarnos de fuerza.”
¿Y qué pasa si no tenemos motivación? ¿Qué pasa si no logramos mantener esa fuerza en una sociedad que sólo propone valores materiales?
Entonces, les expliqué que las creencias juegan un papel muy importante para mantener esa energía que ayuda a la concesión de nuestras aspiraciones y propósitos. La dirección que le demos a nuestras decisiones y la intensidad del esfuerzo es una buena síntesis del término VOLUNTAD; mientras que la responsabilidad está de su mano, ya que sin ella no existe garantía para alcanzar las metas. Leer más…

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tradicionales, monoparentales o ensambladas con hijos de una pareja anterior, por lo cual, hay que establecer acuerdos entre los adultos que conviven y los padres biológicos, y lograr una buena relación que facilite el aprovechamiento de los recursos que las madres y los padres puedan aportar. 




