Mi Gran Hermano

Recuerdo ver a mi mamá embarazada,  le tocaba la panza, le escuchaba decir, “es igual si es nena o varón, con tal que venga sano”… yo, un poco con humor,  un poco inocente, le decía “con tal que no venga roto.”

Llegó a nuestras vidas, después de la navidad del 77, un 27 de Diciembre, una semana antes de que yo cumpliera 4 años. Mi alegría fue inmensa. Tengo muchos recuerdos lindos de nuestra niñez, desde enseñarle a caminar, a andar en bici, jugar a la maestra, ir a la pileta del club.

Mi Gran Hermano

Mi Gran Hermano

Era de hacer renegar mucho, se escapaba a pescar y cazar pajaritos, volvía tarde, muy independiente, nada lo detenía. 

Noches atrás,  me contaba hazañas y detalles de las veces que hizo primer año del secundario, en distintos colegios de la zona, muchos esfuerzos con sabor amargo.  Desde la primaria fue tildado de burro y vago, discriminado muchas veces. Hoy gracias, a los avances en salud y educación, hay mucha contención,  apoyo psicopedagógico. 

Desde muy pequeño,  igual que a mi mamá, le apasiona la locución,  hacía programas en radio de manera aficionada.  A pesar de su dificultad con la lectura,  y atención dispersa, logró terminar  el secundario de adultos, se mudó a Córdoba y con gran alegría realizó el curso de locución con los reconocidos: Mario Luna y Marcela Palermo. Trabajó como locutor con grupos de música conocidos de Córdoba y del interior. Vocación que lleva adentro, y que surge permanentemente  a través de improvisaciones en las charlas diarias, en el wathsapp,  en los medios de comunicación que tenga a su alcance. Sigue leyendo