Los adolescentes y la pérdida de un ser querido

Adolescentes: “reacciones ante la muerte de un ser querido, etapas del duelo, maneras de ayudarlos”

“los hijos abandonan un día la infancia, pero los padres nunca dejan la paternidad”

En la vida, diariamente nos enfrentamos a situaciones difíciles que implican pérdidas materiales y espirituales, unas con más repercusiones emocionales que otras. No obstante, en esta etapa de su vida, el adolescente se encuentra en un período de transición entre la niñez y la vida adulta; por una parte, tiene una conciencia mayor de lo que está sucediendo, más sentido de la realidad que un niño, y por otra parte, en la mayoría de los casos no tiene una madurez emocional, es decir, no sabe como reaccionar, ni actuar, no sabe como se espera que enfrente el duelo.

Así la pérdida de una amistad, de una relación sentimental, el abandonar la secundaria, mudarse de ciudad, la separación de los padres, y la muerte de un ser querido, constituyen pérdidas que alteran el ritmo de vida e incluso pueden afectar el comportamiento del adolescente.

Para el adolescente, la muerte es algo tan repentino, que quizás nunca la había vislumbrado a corto plazo y mucho menos cerca de su entorno.

Así el adolescente que sufre una pérdida de esta magnitud entra en su interior en una reflexión profunda sobre la vida, la muerte, e incluso puede llegar a formarse conceptos erróneos o adoptar actitudes hostiles, por ejemplo: la vida es una y tengo que vivirla. Sin embargo, dichas vivencias se convierten en un desenfreno y libertinaje, en ciertos casos incontrolables.

La pérdida del padre, la madre, de un familiar o amistad cercana produce un vacío que poco a poco resquebraja la estructura familiar e incluso pareciera que empieza a desmoronarse. Cada miembro de la familia se encuentra inmerso en su duelo particular, cada uno lo manifiesta de forma diferente; el adolescente se torna inseguro, inestable, y muchas veces, rebelde. Si el varón pierde la figura paterna, puede sentir un gran peso, sobretodo cuando se le repite constantemente “ahora eres el hombre de la casa”. Así el adolescente intentará demostrar fuerza, valor, reprimir sus emociones y actuar como si nada pasara. Podrá pensar que no se portó bien con esa persona y sufrir entonces una angustia adicional.

En este intento por evadir la realidad desarrollará en muchos casos comportamientos como exceso de fiestas, falta de interés en los estudios, mal carácter; si no existe una orientación o un apoyo adecuado y hay presión por parte de malas amistades puede llegar a consumir alcohol y drogas. Esta actitud de poco importa, es en realidad un intento desesperado de llamar la atención del resto de los seres queridos.

Con el correr del tiempo, al percatarse que su actitud no ha reconfortado su dolor, puede expresar la melancolía, y la profunda tristeza que no demostró en un principio, lo que hace que su período de recuperación sea más largo y difícil.

En estos casos, solo con mucha paciencia, comprensión, una actitud abierta y sincera hacia el diálogo, y el apoyo que se demuestre hacia el adolescente, puede ayudársele a comprender lo sucedido, e identificarse con su dolor, expresándole, que es perfectamente normal experimentar todos aquellos sentimientos encontrados, como parte del proceso del duelo.

Reacciones y Sentimientos en el Adolescente

Las reacciones del adolescente frente al duelo son similares a las del adulto, sin embargo, debemos darle especial atención a las siguientes:

1. El enojo:
Es un sentimiento agresivo generado por la pérdida física del ser querido y las otras pérdidas, es una manera de enfrentar y entender la terrible realidad de lo sucedido, el temor de no tener por ejemplo: los mismos recursos económicos que sólo produce un padre. Esta rabia puede ir dirigida contra él mismo, contra sus compañeros, con la persona que falleció o contra cualquier cosa.

2. Culpa y auto-reproches:
El adolescente es particularmente vulnerable a sentir culpa, por ejemplo: cuando muere uno de sus padres, considera que el haber tenido diferencias y discusiones con él significan no haber sido buen hijo, a pesar que es habitual durante la adolescencia el tener diferencias con las figuras paternas y el dejar de idealizarlos. Cuando ocurre la muerte de un hermano la culpa se manifiesta en aquellas relaciones caracterizadas por los celos y confrontaciones sobre todo si la muerte ha sido por enfermedad, dado el grado de atención que se le brindó al enfermo.

3. Sentir enloquecer e ideas suicidas:
Producto de las emociones encontradas, algunos adolescentes no saben ni pueden manejar sus sentimientos y pensamientos, llegando con ello a perder el control de sí mismos. Creen que la vía más fácil y rápida para solucionar sus problemas es hacerse daño mental o físico, a través del abuso de drogas, alcohol, sustancias prohibidas e incluso provocarse la muerte.

4. Incomprensión:
El adolescente genera un cúmulo de sentimientos variados que llega el momento que tiende a confundirlos, está en una etapa de sensibilidad que en ocasiones confunde o malinterpreta los sentimientos expresados por lo demás. Se siente incomprendido por las personas más allegadas, no desea hablar sobre el tema, sin embargo, siente que si sus amigos no lo hacen son malos amigos o compañeros.

5. Rebeldía:
Es un sentimiento contradictorio en el adolescente, en ocasiones quiere mostrar una actitud contraria a la deseada, no es consecuente con lo que habla o hace, quiere ser protector con su familia y autoritario.

Cómo podés ayudarlos:

* Legitimar sus sentimientos y emociones, mostrándoles que no es debilidad e inmadurez el sentir tristeza, miedo y el llorar.
* Explicarles y aclararles que la sensación de extrañeza es normal en este proceso.
* Brindarles el mayor apoyo posible en estas circunstancias de dolor.
* Validarles que cada quien tiene una manera diferente de reaccionar ante lo perdido.
* Reconocer que su duelo tiene ritmo diferente.
* Incentivarlos a leer libros espirituales con los cuales se identifiquen y busquen la paz interior.
* Ser honestos con las explicaciones sobre lo sucedido.
* Respetar su decisión de participar o no en el funeral, en los ritos y cambios que se generan ante la pérdida.
* Permitirles los momentos en donde deseen estar solos y tener espacios para compartir con sus compañeros.

fuente: duelo.org

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5 comentarios. Agregá tu opinión

  1. Luciana dice:

    hola, yo tengo 17 años y es verdad muchas cosas que dice el articulo.
    Yo perdi a mi mama hace muy poco y me esta costando y siento que necesito ayuda pero no hago ni quiero hacer nada al respecto.. Me siento muy identificada con esa parte que dice que presionan al adolescente a ser “el hombre de la casa” en mi caso la mujer de la casa y me siento muy presionada y quiero dejar todo y siento muchas ganas de escapar a veces

  2. betzabeth dice:

    pienso que cuando se nos va un ser querido lo perdemos todo a i me paso y fue duro

  3. Yiyis dice:

    Muy buen artículo. Me gustaría saber si tiene artículos sobre como ayudar a una persona que murió su papá cuando ella era adolescente, posteriormente murió su hermano menor a los 27 años de leucemia ,ella tenía 30 años, a ambos nunca les lloró . Hoy en día es una ppersona adulta de cuarenta y tantos años. Está a punto de dejarlo su esposa ya que él no le expresa sus sentimientos de ninguna manera. Muchas gracias por sus atenciones y ayuda.

  4. Marianch dice:

    Saludos
    Hoy cuando mi hijo de 15 años recibió noticia de la muerte trágica de un compañero de colegio de tan sólo 15 años, me invadió muchisima tristeza ya que teníamos un buen rato conversando de muchas cosas; consecuencias de nuestros actos, religión la fe y debatiamos acerca de que Dios existe, llegamos a un punto maravilloso en que me escuchaba mientras leía algunas leturas de la biblia y senti que dentro de si las aceptaba a pesar de algunas de sus ideas confusas imagino que muy propias de esta edad. Uno de esos temas en que conversábamos era el de los padres y la atención hacia sus hijos y sorprendentemente cuando nos informan las causas de la muerte de este chico, conocimos que su muerte se debió a un juego llamado Ruleta Rusa, el jovencito tomó el arma mal puesta de su padre y se encontraba jugando con otro chico, lamentablemente no estuvo conciente en algún momento que podía morir simplemente jugaba con su invitado.Fue muy duro estár alli con mi hijo y verle y sentir su tristeza. Ahora me pide acudir al sepelio y me pregunto, cómo puedo hacerle sentir mi apoyo, nuestro amor hacia él y sobretodo que es importante que trate de comprender que somos sus padres quienes tenemos la responsabilidad de ayudarles y estructurar su personalidad, que a pesar de lo contradictorio que puede ser un regaño o quizas una prohibición debe entender que le amamos más que a nada en este mundo. Muchas gracias por este post

  5. maria dice:

    Hola,yo tengo 14 años de edad y tiene mucha razón lo que dice este articulo.Yo perdí a mi papa ace tiempo,y yo me comportaba rebelde lo unico que hacia es no ser yo misma,me sentia que tenia la culpa de todo de no poder estar con esa persona mientras sufria esa enfermedad,tambien cuando estuve con esa actitud no podia manejarme y lo que lo unico que pensaba era de acerme daño y consumir alcohol.Lo unico que queria es irme a un lugar donde no me presionen y donde no me sienta culpable.Este articulo me a echo en algunas cosas reflexionar ya que nunca pense en algunas cosas como dice el articulo.Muchas gracias por este articulo.