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"En el ciclo vital de toda relación las desilusiones son inevitables...
de las reacciones ante las desilusiones depende la relación.
Si se puede repactar de acuerdo a las necesidades individuales y a los cambios de contexto se producirá una evolución a otra etapa."

"El corazón alegre constituye buen remedio, mas el espíritu triste seca los huesos "

Orientación Vocacional

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Los colegios interesados en ofrecer esta posibilidad a sus alumnos pueden consultar la modalidad de los cursos en la institución.

Hostigamiento Laboral

Se entiende por hostigamiento psicológico o mobbing a determinadas situaciones en las que una persona o un de grupo personas ejercen un conjunto de comportamientos caracterizados por una violencia psicológica extrema, de forma sistemática (al menos una vez por semana), durante un tiempo prolongado (más de 6 meses), sobre otra persona en el lugar de trabajo.




Formas de manifestación del hostigamiento psicológico:

Acciones contra la reputación o la dignidad: comentarios injuriosos contra su persona, ridiculizar o reírse públicamente de él, de su aspecto físico, de sus gestos, de su voz, de sus convicciones personales o religiosas, estilo de vida, etc.
Acciones contra el ejercicio de su trabajo: encomendar una cantidad de trabajo excesiva o difícil de realizar, cuando no un trabajo innecesario, monótono o repetitivo, o incluso aquellas tareas para las que el individuo no está cualificado, o que requieren una cualificación menor que la poseída por la víctima.
La privación de la realización de cualquier tipo de trabajo, enfrentando al individuo a situaciones capaces de generar conflicto de "rol" (negándole u ocultándole los medios parta la realización del trabajo, solicitándole demandas contradictorias o excluyentes, u obligándole a realizar tareas en contra de sus convicciones morales).
Acciones que manipulan la comunicación o la información: manteniendo al afectado en una situación de ambigüedad de "rol" ( no informándole sobre distintos aspectos de su trabajo, los métodos de trabajo a realizar, la cantidad y calidad de trabajo a realizar, etc. Haciendo un uso hostil de la comunicación tanto explícitamente como implícitamente; utilizando selectivamente la comunicación (para amonestar y nunca para felicitar).
Acciones de iniquidad: establecimiento de diferente trato, distribución no equitativa del trabajo, desigualdades remunerativas.

Tipos de ataques a las victimas:
El superior restringe a la persona las posibilidades de hablar.
Cambiar la ubicación de una persona separándola de sus compañeros.
Prohibir a los compañeros que hablen a una persona determinada.
Obligar a alguien a ejecutar tareas en contra de su conciencia.
Juzgar el desempeño de una persona de manera ofensiva.
Cuestionar la decisiones de una persona.
No asignar tareas a una persona.
Asignar tareas sin sentido.
Asignar a una persona tareas muy por debajo de sus capacidades.
Asignar tareas degradantes.
Asignar tareas con datos erróneos (habitualmente iniciales).

Ataques a las relaciones sociales
Restringir a los compañeros la posibilidad de hablar con una persona.

Rehusar la comunicación con una persona a través de miradas y gestos.
Rehusar la comunicación con una persona a través de no comunicarse directamente con ella.
Tratar a una persona como si no existiera.

Ataques a la vida privada
Criticar permanentemente la vida privada de una persona.
Terror telefónico llevado a cabo por el hostigador.
Hacer parecer estúpida a una persona.
Dar a entender que una persona tiene problemas psicológicos.
Mofarse de las discapacidades de una persona.
Imitar los gestos, voces, ...etc.

Violencia fisica

Ofertas sexuales, violencia sexual.
Amenazas de violencia física.
Uso de violencia menor.
Maltrato físico

Ataques a las actitudes de la víctima
Ataques a las actitudes y creencias políticas.
Ataques a las actitudes y creencias religiosas.
Burlarse de la nacionalidad de la víctima.

Agresiones verbales
Gritos o insultos.

Críticas permanentes del trabajo de las personas.
Hablar mal de la persona a su espalda.
Difundir rumores acerca de la víctima.

Características del "mobbing":
La carencia de habilidades sociales básicas por parte del hostigador, del hostigado, o de ambos, sobre todo a efectos de comunicación, es un factor a tener en cuenta en el origen de estas situaciones, que pueden llegar a desencadenar la violencia física.
Por otra parte, en estas ocasiones el individuo no sabe como afrontar estas situaciones, ni sabe cómo controlar las relaciones emocionales que le produce dicho proceso, que hace que el problema se haga crónico y se agrave progresivamente, llegando hasta la situación en la que la propia víctima comienza a pensar que ella misma es la culpable de la situación que está viviendo.

El "mobbing" puede tener consecuencias para diversos ámbitos

A) Para el trabajador afectado:
Consecuencias psíquicas:
Ansiedad. Miedo profundo, acentuado y continuo. Sentimiento de amenaza permanente. Sentimientos de fracaso. Impotencia y frustración. Baja autoestima o apatía. Falta de concentración y del mantenimiento de atención.

Consecuencias físicas: Dolores y trastornos funcionales. Trastornos orgánicos: Gastrointestinales.
Cardiovasculares.
Sexuales. Musculares. Dermatológicos.Respiratorios, etc..

Consecuencias sociales:
La salud social del afectado por el hostigamiento psicológico laboral se encuentra profundamente afectada, interfiriendo en su vida normal y productiva. Es posible que estos individuos lleguen a ser hipersensibles a la crítica, con actitud de desconfianza y conductas de aislamiento, agresivos y hostiles y con sentimientos de ira, rencor y deseos de venganza hacia sus agresores.
La salud de estas personas puede estar seriamente afectada si no encuentran apoyos afectivos, tanto en el ámbito laboral como en el extralaboral.
Desde el punto de vista laboral suelen ser personas desmotivadas e insatisfechas, que ven en el trabajo un ambiente hostil asociado a sufrimiento y a marginación, y que manifiestan un rendimiento inferior al habitual.
En la mayor parte de las veces si no se produce el abandono del trabajo (lo que el trabajador desea) se debe a la difícil situación del empleo en la economía actual y en otros casos a que se va haciendo mayor y su capacidad para encontrar nuevo empleo se ve disminuida.

B) Consecuencias para la organización de trabajo:
La situación de estrés acaecida por el hostigamiento psicológico laboral sobre el trabajador, además de perjudicar a la víctima, puede llegar a generar un deterioro en el ambiente laboral en aspectos como:

Relaciones interpersonales: la distorsión de la comunicación y la colaboración entre trabajadores, suele conllevar una interferencia en las relaciones que los trabajadores están obligados a establecer para la ejecución de las tareas, produciéndose una clara disminución del rendimiento.
Rendimiento: Como consecuencia de la falta de motivación y la situación de estrés ocasionada por el hostigamiento, se va a producir: Disminución de la cantidad y calidad del trabajo desarrollado por la persona
afectada. Imposibilidad del trabajo en grupo, por problemas en los circuitos de información comunicación, etc. Aumento del absentismo del afectado (justificado o no). Perdidas en la fuerza del trabajo (intentará, con más o menos éxito el cambio de trabajo.
Accidentalidad: La posibilidad de que los accidentes por negligencias o descuidos, accidentes voluntarios, incidentes diversos y múltiples ante situaciones de hostigamiento, están empíricamente demostrados. Este aumento de accidentes puede producirse a expensas del propio interesado o de los demás.

C) Para el núcleo familiar y/o social
El entorno social del afectado padecerá las consecuencias de tener una persona cercana amargada, desmotivada, sin expectativas ni ganas de trabajar, y que padecerá posiblemente trastornos psiquiátricos, con o sin adicción a drogas.
La desestructuración del grupo familiar puede llegar a culminar, en ocasiones, con el acto del suicidio.

D) Para la comunidad:
El impacto económico que este tipo de problemas tiene para la comunidad, se puede ver reflejado en: Perdida de fuerza de trabajo. Coste de asistencia por enfermedades. Costes de pensiones de invalidez, etc.

COMO ACTUAR ANTE EL HOSTIGAMIENTO PSICOLÓGICO LABORAL
Ante este problema, el trabajador afectado siente intensamente la necesidad de buscar apoyo social.
Normalmente es algún compañero del afectado o el médico del Servicio de Prevención, que en un principio, le escucha le asesora y le facilita medicación para sus síntomas e información sobre los recursos a utilizar.
Habría que plantearse si procede la medicación y si el afectado va a hacer uso de los recursos disponibles.
Por parte de una empresa bien organizada, el primer paso es considerar que éstos problemas son una circunstancia normal y no excepcional en una organización y tener claro que existen medios adecuados para prevenir, evitar y resolver estos problemas a nivel laboral.
Sería conveniente:
La planificación y diseño de las relaciones sociales en la empresa (orientándolas), atendiendo no solo a los circuitos de relación dependientes del trabajo sino a las relaciones interpersonales independientes del trabajo.
Entrenamiento de los trabajadores en relaciones interpersonales (comunicación, etc).
Articular sistemas de presentación, acogida e integración de las personas recién incorporadas.
Cultura de la empresa en la selección del personal.
Servicios internos permanentes de Psicología con gabinete de apoyo psicológico.
Recordar que la mejor forma de atajar este problema es la: PREVENCIÓN

Tratamiento
  • Atención Médica orientada a los síntomas.
  • Adoptar medidas que eviten el impacto que el puesto de trabajo ejerce sobre su patología, y buscar un ambiente libre de estrés.
  • Explicar al paciente el empleo de determinados medios de diagnóstico.
  • Evitar el empleo de documentación clínica ante los tribunales en evitación de actitudes rentistas, sino es absolutamente necesario.
  • Introducir elementos encaminados a la autoafirmación mediante psicoterapia de grupo o individual.
  • Requerir la colaboración de otro tipo de entidades extrasiquiátricas para obtener la curación social.
  • Emplear elementos de apoyo social (familia, etc.).
  • Un grupo de apoyo con la formación y procedimientos adecuados que realice el seguimiento. El Servicio de Prevención podría realizar este proceso.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Este tema sigue siendo tabú en el entorno laboral, que se intenta relegar a un rincón y no se le da la importancia que merece, siendo un problema con graves repercusiones en lo personal, social y profesional.
Aun se intenta quitar importancia al problema, con tratamientos como "la vida es así" o "lo que tiene que hacer es "despejarse". Es la dirección la que debe tener en cuenta y tomar cartas en el asunto, y no dejar el problema como algo que con el tiempo se solucionara.

Finalmente, y desde el punto de vista puramente organizativo, nos encontramos con un empleado que no va a ser productivo, pero que es difícil de adaptar, pues no se sabe como enfrentar el problema de esta violencia moral, por lo que en ocasiones, se reprende al empleado que sufre estas consecuencias, despreciando las consecuencias del hostigamiento.

Aun así, la verdadera solución, pasa por el cambio en el pensamiento de todas las partes de la sociedad, específicamente en el entorno laboral, camino a una concepción del hostigamiento laboral, como un verdadero y grave problema para la persona que lo sufre y para la sociedad en general.

Bibliografia: Monografia: Hostigamiento Psicologíco en el trabajo. Rafael Lucena
Más información: http://www.monografias.com/trabajos26/hostigamiento-laboral/hostigamiento-laboral.shtml

Crisis en la pareja: ¿evolución o separación?

Como de manera personal, y como todas las relaciones humanas, la pareja atraviesa distintas etapas de desarrollo y maduración, que implican enfrentar diversos conflictos o momentos de crisis que exigen que cada uno de sus miembros se ajuste a nuevas situaciones.


Si pueden transformar ese amor inicial en un amor maduro, si son flexibles y pueden ver estos conflictos como un cambio, podrán ir evolucionando y adquiriendo mayor solidez.
Pero si, por el contrario adoptan actitudes rígidas, no se adaptan a los cambios; a la dinámica y demandas que implica la vida familiar, laboral, social; la pareja
podría llegar a separarse.

Algunas etapas que forman parte del desarrollo:

1. Los comienzos
Cuando una pareja comienza, cada uno trata de conquistar continuamente al otro, no se exigen, se hacen regalos, cartitas, sorpresas, salidas, siempre están dispuestos a dar, nace un amor que en principio no necesita esfuerzo, es un amor entusiasmado, es el principio del enamoramiento.

En esta evolución aparecen los primeros obstáculos, que si se afrontan y superan, la relación continúa.

2. Crisis de los primeros años
Comprende los primeros años de convivencia, donde se tienen que adaptar el uno al otro, cada uno tiene costumbres y hábitos diferentes, se renuncia a un estilo de vida, para comenzar un proyecto de vida en común que parte del amor y la ilusión.
Es una etapa maravillosa en la que el amor se vive con mucha intensidad, pero no está carente de obstáculos. La convivencia diaria, el día a día, hace desvanecer la idealización que se tiene de la pareja.

Esta crisis se produce en el periodo de tiempo en el que se está formando la estabilidad de la pareja y con la convivencia surge el primer desencanto, nuestra pareja no es tan especial como pensábamos. Además, tener que ceder y adaptarse a otras costumbres no es tan simple, se producen cambios a nivel personal y surgen los primeros conflictos que habrá que superar.
Uno de los conflictos más frecuentes que encontramos en esta etapa es, cuando en la pareja uno quiere imponerse al otro, imponer su forma de hacer y de organizar la vida en común, lo normal es que el otro no esté dispuesto a ser sometido, generando los primeros conflictos de adaptación.

Encontrar un equilibrio y una buena comunicación es fundamental para salir de esta crisis.

3. Crisis en la mitad de la vida
Surge en aquellas parejas que se han dejado llevar por la rutina, la convivencia se convierte monótona y el aburrimiento empieza a formar parte de sus vidas: dejan de compartir el desayuno, los diálogos se tornan cada vez más escasos o forzados, aumentan las horas frente al televisor, no se proponen ni organizan salidas conjuntas, no se comparten actividades rutinarias u ociosas, los desacuerdos se vuelven cada día más frecuentes y se originan por motivos a veces irrelevantes (qué comer, el orden o desorden de la vivienda, adónde ir de paseo).

La vida sexual también se resiente; algunos llegan a buscar alternativas fuera de la relación y otros continúan exigiéndole a su pareja "un comportamiento sexual normal", como si la crisis no existiera o pensando que una buena sexualidad podrá resolver los problemas de la pareja. Desafortunadamente, esto no es así. Lo único que produce una relación sexual en un cuadro de malestar y de conflictos es que la compañera o compañero vivan la sexualidad como experiencia desagradable.

Ambos hacen un balance sobre la propia vida, sobre lo que somos y lo que queríamos ser, se recuerda aquello a lo que se renunció para formar la pareja y en cierta manera se anhela aquella etapa en la que no existían ataduras, pueden surgir los reproches y descargar en la pareja el sentimiento de frustración al no conseguir las metas previstas.

La vida de pareja es muy compleja y requiere de un gran esfuerzo y dedicación, y es precisamente en esta etapa cuando más atentos hay que estar con nuestra pareja, demostrarle amor y hacerle sentir feliz es fundamental para superar cualquier crisis.

4. Crisis de la vejez
Las parejas que han sabido solucionar realmente todos los problemas y las contrariedades que les ha presentado la vida, cuando llegan a esta etapa se unen más estrechamente, se apoyan y ayudan mutuamente, surge un reencuentro entre ellos.
En esta etapa disponen de más tiempo libre, ya no trabajan y los hijos se han ido del hogar, en definitiva tienen una vida menos activa que les permite estar más tiempo juntos.

Sin embargo en parejas que en su trayectoria no han sabido solucionar los conflictos que les ha deparado la vida llegan a la vejez con resentimiento, con la sensación de una vida malgastada.
La jubilación y la salida de los hijos del hogar produce un vacío que puede dar lugar a una crisis en la pareja, se distancian cada vez más y empiezan a ignorarse.

5. Cómo salir de las crisis
Cuando la relación de pareja entra en crisis, se deben poner todos los medios para salir de ella, hay que identificar el problema y poner soluciones.

1. Evitando todo tipo de reproches y ofensas incluso en las grandes discusiones donde se puede herir aún más por el propio acaloramiento de la discusión y la falta de control.

2. Después de una discusión o enojo la reconciliación debe llegar pronto, no hay que tener miedo a las discusiones siempre que no ocurran con demasiada frecuencia y no se falte el respeto en ningún momento.

3. Dialogar, saber decir las cosas, saber callar en determinados momentos y rectificar cuando estamos equivocados, es fundamental para superar cualquier crisis.

4. Aceptar a la pareja tal y como es, sin intentar cambiarla.

5. No dejarse absorber por el trabajo, cuando llegues a casa interésate por el trabajo de tu pareja o por el quehacer diario, aprende a escuchar.

6. Es necesario evitar el aburrimiento. En la vida de pareja tiene que haber proyectos, ilusiones, variedad, sentido del humor, diversión, vida social. La alegría y el buen humor son fundamentales para que a tu pareja le guste estar contigo.

La atracción física, así como el cariño y el amor presentes al comienzo de la vida de pareja no duran necesariamente toda la vida, a menos que ambos miembros de la pareja o matrimonio trabajen continua y constructivamente en mantener y consolidar este amor a través de las diferentes etapas que han de vivir y los múltiples conflictos por los que todo ser humano atraviesa a lo largo de la vida.

A veces se trata de simples concesiones hacia el otro, como realizar la limpieza del hogar o de la vajilla, asistir en el trabajo del otro, intercambiar roles para compartir las tareas de la vida cotidiana, y mantener un puente comunicativo siempre sólido y abierto, escuchando a la pareja antes de recriminar algo o descalificarla, atendiendo sus urgencias y a veces también, respetando sus silencios.

No hay solución a ningún conflicto o crisis de pareja hasta que alguno de sus integrantes reconozca o se dé cuenta de que existe dicha crisis; al menos uno de ellos debe buscar y facilitar el diálogo, marcando la necesidad de un cambio. Mientras perdure la pasividad, la ignorancia o el silencio (no reflexivo, sino el del malestar), la pareja continuará desgastándose y la recuperación de un buen nivel comunicativo se hará cada día más difícil.
En ocasiones, la asistencia psicológica oportuna facilita la superación de las crisis y posibilita el restablecimiento de la armonía de la pareja. Además de su conocimiento profesional, el psicoterapeuta es una persona capaz de analizar conflictos y desavenencias de manera objetiva y desinteresada, sin inclinarse en favor de ninguna de las partes sino en favor de ambos, ya que "su paciente" es la pareja y las interacciones dinámicas que ocurren en ella.

Así tiende a recrear un ambiente armónico y emocionalmente estable, consolidando el respeto mutuo, a partir del cual la pareja podrá volver al cariño, el amor y la armonía mutuas.